miércoles, 25 de abril de 2012

Catarsis tal vez….?!


En los últimos días me he topado en diversas conversaciones con la misma pregunta ¿Por qué escribo?..…y solo se me ocurre contestar con otra pregunta ¿Por qué no?

Recuerdo que una vez te dije, que normalmente me sentía como estar sumergida en una piscina, limitada, asfixiada…y al estar con vos sentía como salir del agua…sentía respirar! Pues similar es el sentimiento cuando escribo, no tan bueno…pero se siente bien.

Una vez leí por ahí que la vida es una fábrica de pasado; que no nos damos cuenta, pero en un solo  abrir y cerrar de ojos ya se nos fue la vida y somos viejos (si el cáncer, el alzhéimer o cualquier pinche enfermedad no los permiten). Imagínese que lleguemos a los ochenta años y que solo tengamos en nuestro repertorio las historias de lo que hicimos en la oficina o de lo que otros nos hicieron. Seria una lastima….Yo por eso escribo, porque es una manera de subrayar esas pequeñas cosas de la vida, buenas y malas, que no deben pasar por debajo de la mesa y porque, con toda fe, que solo persiste en la memoria de la humanidad aquello de lo cual se escribe.
En adición, escribo porque fácilmente me aburro de todo y si no escribiera me aburriría muchísimo más del mundo y sus habitantes. Aunque he de confesar que escribir no sirve absolutamente para nada y sin embargo mientras escribo tengo la absoluta seguridad de que sirve absolutamente para todo. Y antes de que me ataquen, admito que de lo que escribo, absolutamente nada tiene ningún sentido y sin embargo mientras escribo absolutamente todo parece tener un sentido absoluto.
Escribo porque solamente modificando la realidad puedo soportarla. No escribo para que el mundo entero me lea, ni para ganar el Premio de Cervantes,  escribo para que únicamente vos me leas y sepás lo que nunca puedo decirte en conversaciones.
En fin, para no seguir dándole vueltas a lo mismo, no sé si estaré siendo acosada con esa pregunta ¿Por qué escribo? o será solamente mi fructífera imaginación conspiranóica, si soy solo una pendejeta, o una zorenca irrisoria movida por los hilos de un ciego y perverso azar, pero todo esto me ocurre desde que escribo un pinche blog a cara descubierta, con nombre y apellido. Juzguen ustedes (bueno, mejor no. No opinen, para mi salud mental háganse shocito)
Una muy querida amiga me ha dicho que al diablo, que escribir a cara descubierta tiene también su erótica y sensualidad. Y lo he admitido con (dis)gusto. Es la erótica de que te den por culo, pinches criticones!!