Cosas simples, inofensivas y blancas…a veces tentadoras..un tanto “ofensivas”…y muchas veces no tan blancas….. de todo queremos pero no todo “debemos de”…cuando tenemos ese momento de reflexión que nos hace sentir que la sangre se nos enfría y es ahí cuando recapacitamos y nos tomamos un momento para pensar mejor las cosas…es AHÍ cuando aparece la conciencia!
La conciencia es el juicio del intelecto que decide, según nuestros “principios”, si esa decisión o acción es buena o mala. La conciencia es un acto del intelecto y no de los sentimientos, ni siquiera de la voluntad. Una acción es buena o mala según se conforme a principios objetivos a los que la mente debe someterse.
Somos adultos, maduros, inteligentes, capaces; ya debemos de saber qué hacer y qué decisión tomar. Pero y si aún después de tanto tiempo aún no sabemos? No logramos descifrar que es bueno y que es malo......? :S Si conscientemente amamos y en estados elevados de conciencia nos embriagamos de las múltiples sensaciones que el estar enamorados nos brinda, es amar entonces una manera propicia de elevar la conciencia? Tiene sentido, a mayor sensación de amor y bienestar mayor sensación de libertad, menor cantidad de miedos y temores, PERO más nivel de conciencia.
Quiere decir que entre conciencia y amor la relación es firme y segura…también, lógicamente hay una correspondencia positiva de la mente consciente.
“El corazón tiene razones que la razón no entiende” (Pascal.)