viernes, 19 de octubre de 2012

La soledad, una ficción necesaria?



Leyendo una de esas revistas explícitas, (vulgares para unos, pero interesantes y necesarias para mi) con artículos, en su mayoría incongruentes,  me topé con una perspicaz redactora que se las ingenió para armar un “Test identificador de pacientes solitarios crónicos” ¿Qué’….qué??? Por un momento creí que estaba leyendo un panfleto de Betty Ford Center o algo así! …. Pero vea usted tan acertada ella….

·         Para diagnosticarla es necesario identificar al menos la carencia de 3 elementos de la siguiente lista:
·         Una persona cariñosa de quien depender,
·         Alguien que lo atienda,
·         Oportunidad de expresar sentimientos íntimos a otra persona,
·         Un grupo de amigos del cual sentirse parte,
·         Alguien que necesite de su amor,
·         Alguien que lo desee físicamente,
·         Personas con quienes compartir valores e intereses,
·         Amigos para compartir actividades recreativas,
·         Relaciones en el trabajo,
·         Un sentido de confianza en los amigos íntimos,
·         Intimidad física en forma regular,

Para mi suerte no soy paciente potencial, gracias a Dios no carezco de más de 1,…. Tan predecible mi siguiente planteamiento, pero no evite lograr preguntarme, entonces ¿Por qué nos sentimos solos?
Muchas veces experimentamos un sentimiento de vacío, casi insoportable, cuando estamos solos. Hasta vergüenza nos llega a dar! Pero en otras ocasiones, el sentimiento de soledad permanente es una constante agonía en el día a día. Aunque estemos permanentemente ocupados en nuestro trabajo, con nuestra familia, y llenemos todo nuestro tiempo con cosas reales o imaginarias (como por ejemplo, preocupándonos por un futuro tan incierto como impredecible) nos sentimos vacíos con frecuencia. Tratamos de no tener ni un minuto libre durante el día y de caer rendidos en la noche para evitar conectarnos con nuestras emociones y nuestra propia intimidad.  
Y sin caer y llegar a ser como ese mítico coronel que no tiene quien le escriba, que no tenía  ni remitente,  ni destinatario……es necesario tener una cita con la soledad. Sí, con esa jodida pero necesaria soledad.

La soledad es la única que esclarece nuestra identidad,  la soledad nos permitiré conocernos y diferenciarnos de los demás, dejando esa maldita costumbre de mimetizarnos en las necesidades y costumbres de nuestra sociedad. La relación más importante, trascendental y duradera que tenemos de seguro en nuestra vida: es la relación con nosotros mismos. Aceptar nuestra realidad y ver que somos lo que somos y estamos donde estamos por puro gusto y antojo. Aunque ya es cuento viejo y más sonado, en éstas épocas NO HAY IMPOSIBLES! Ya nada es imposible…

Y en la medida en que fortalezcamos esa relación con nosotros mismos, no veo la manera de que nos quedemos solos, pues una persona que se ama, se valora, se reconoce como un ser completo y solvente emocionalmente entiende que no está buscando alguien para llenar esa soledad, si no alguien a quien compartirle esa soledad y disfrutarla en conjunto. ¿Bien irónico, no?

El hombre grande es aquel que en medio de las muchedumbres mantiene, con perfecta dulzura, la independencia de la soledad. Ralph Waldo Emerson 


martes, 7 de agosto de 2012

Estas no casualidades?


Hay personas que llegan a nuestras vidas de las manera menos esperadas, y por mucho que nos resistamos, por más que queramos negarlo o evitarlo… esos desconocidos que un buen día aparecieron, se vuelven indispensables y siempre terminan instalados en nuestras vidas y en nuestros corazones.
Será que fue por casualidad o era el destino? Hay algo de la casualidad que nos cautiva, nos atrae su simetría y orden secuencial. Cuanto más inconcebibles, trascendentales y asombrosas sean, más disfrutamos de las casualidades. Pero, con experiencias recurrentes me nace la necesidad de creer que todo esto es obra del destino, nada de esto es por casualidad, es el destino que posiblemente esté definido y está esperándonos.
Hay gente que dice que el destino y las casualidades no existen, pero esto es una afirmación burda y sin sentido. Podría afirmar, y con certeza decir que nada existe por azar, al igual que nada se crea de la nada. Todo tiene una causa, y si tiene una causa, es porque estaba predestinado a existir desde el momento en el que la causa surgió. Y está claro, claro, CLARO que toda causa tiene un efecto, pero las causas las decidimos nosotros. La realidad es que nosotros, en gran parte, somos dueños de nuestro destino y capitanes de todo lo que puede llegar a sentir nuestro corazón.
Y sea como sea, nadie llega a nuestras vidas por casualidad. Todo es parte de la vida, y cada persona tiene un motivo y un porque….Cuál será el suyo en mi vida???

miércoles, 25 de abril de 2012

Catarsis tal vez….?!


En los últimos días me he topado en diversas conversaciones con la misma pregunta ¿Por qué escribo?..…y solo se me ocurre contestar con otra pregunta ¿Por qué no?

Recuerdo que una vez te dije, que normalmente me sentía como estar sumergida en una piscina, limitada, asfixiada…y al estar con vos sentía como salir del agua…sentía respirar! Pues similar es el sentimiento cuando escribo, no tan bueno…pero se siente bien.

Una vez leí por ahí que la vida es una fábrica de pasado; que no nos damos cuenta, pero en un solo  abrir y cerrar de ojos ya se nos fue la vida y somos viejos (si el cáncer, el alzhéimer o cualquier pinche enfermedad no los permiten). Imagínese que lleguemos a los ochenta años y que solo tengamos en nuestro repertorio las historias de lo que hicimos en la oficina o de lo que otros nos hicieron. Seria una lastima….Yo por eso escribo, porque es una manera de subrayar esas pequeñas cosas de la vida, buenas y malas, que no deben pasar por debajo de la mesa y porque, con toda fe, que solo persiste en la memoria de la humanidad aquello de lo cual se escribe.
En adición, escribo porque fácilmente me aburro de todo y si no escribiera me aburriría muchísimo más del mundo y sus habitantes. Aunque he de confesar que escribir no sirve absolutamente para nada y sin embargo mientras escribo tengo la absoluta seguridad de que sirve absolutamente para todo. Y antes de que me ataquen, admito que de lo que escribo, absolutamente nada tiene ningún sentido y sin embargo mientras escribo absolutamente todo parece tener un sentido absoluto.
Escribo porque solamente modificando la realidad puedo soportarla. No escribo para que el mundo entero me lea, ni para ganar el Premio de Cervantes,  escribo para que únicamente vos me leas y sepás lo que nunca puedo decirte en conversaciones.
En fin, para no seguir dándole vueltas a lo mismo, no sé si estaré siendo acosada con esa pregunta ¿Por qué escribo? o será solamente mi fructífera imaginación conspiranóica, si soy solo una pendejeta, o una zorenca irrisoria movida por los hilos de un ciego y perverso azar, pero todo esto me ocurre desde que escribo un pinche blog a cara descubierta, con nombre y apellido. Juzguen ustedes (bueno, mejor no. No opinen, para mi salud mental háganse shocito)
Una muy querida amiga me ha dicho que al diablo, que escribir a cara descubierta tiene también su erótica y sensualidad. Y lo he admitido con (dis)gusto. Es la erótica de que te den por culo, pinches criticones!!

martes, 28 de febrero de 2012

Dame un espacio seguro para enfrentar el, y MI, mundo.



Dicen que de los 18 a los 25 años uno busca una pareja que “nos complemente”, que cubra esas carencias sentimentales o de personalidad. Por ejemplo, siendo yo un desorden financiero, quiero a alguien que sea ordenado y evite los despilfarros en mi….otro…si soy algo cínica, pues busco a alguien un poco más sentimental y “recatado” que haga un balance con un poco de coherencia en mí. Y así x y x escenarios que muestran que uno busca de inicio, el complemento perfecto que haga una modalidad positiva a todo lo que nos falta. Es decir, yo cubro tus necesidades y tú las mías. ¿Será que las parejas felices muestran reciprocidad y mutuas recompensas? A pesar de que el planteamiento es un poco simplista para abarcar todos los matices de la realidad, el punto más importante es que debe existir algún grado de reciprocidad para profundizar una relación y mantenerla viva entre personas complementarias.
PERO dicen que de los 25 en adelante, (y justo estoy en ésto) uno busca todo lo contrario. Uno busca a alguien que te vea y realmente no se ASUSTE con toda la realidad que ve, y sí, eso es lo que buscamos, no buscamos alguien que nos complemente y nos entienda. Buscamos a alguien que posiblemente sea igual a nosotros, que no nos critique y que nos deje ser auténticamente como somos.  Los gustos similares, en música, lecturas, comidas, pensamientos, dudas, comportamientos, decisiones similares,  etc: ésto hace que la química exceda en lo físico y desborde en lo abstracto de lo sentimental. No es extraño, que las relaciones que se van formando ahora muestren una estructura basada en una mayor equidad. La pareja debe cumplir la función del mejor amigo y compañero….pero y si no cumple eso, ¡Que no joda! Que por lo menos no juzgue y no nos trate de cambiar. 
Esto ha desencadenado un surgimiento de nuevas fórmulas, así como el derribo de roles estereotipados de estar “chapeados a la antigua” ….ahora soy lo que soy, no soy mi rol, ni lo que la sociedad quiera, ni lo que tu quieras, o lo que tu familia quiera que sea. AHORA SOY LO QUE SOY!! ¿No?
Y todo esto nace, ya que después del arrebato pasional, los anhelos  y la emoción del romanticismo; una relación solo puede ir para abajo o crecer lentamente mediante algo menos vistoso y más trabajado que corresponde a la intimidad.  Hoy en día la intimidad emocional en una pareja es el bagaje acumulativo que le sirve de adhesivo para superar cualquier momento en la vida, dejando una gran satisfacción y felicidad de libertad. Esa libertad soñada de reflejar lo que realmente somos.
El verdadero amor no es físico, ni romántico; el verdadero amor es la aceptación de todo lo que es... Ha sido, serás y no serás...!

martes, 3 de enero de 2012

Donde solamente nosotros conocemos...

Para cualquiera, la idea de una cita romántica incluye un despampanante restaurante, detalles por aquí, protocolos por allá; pero en la pureza de lo natural, la experiencia nos dice que lo sencillo y lo simple, es lo mejor, la idea de una cita perfecta involucra única y exclusivamente la privacidad.
Luego de la falta de tiempo y espacio como “pareja”, lo único que finalmente se quiere es estar juntos, se llega a sentir como que solo la presencia del otro, basta para encontrara la paz, y se anhela con desesperación el refugio en un lugar personal y secreto. A este lugar se le considera propio, un lugar llamado entre sí “donde solo nosotros conocemos”; y este “solo nosotros” es bien implícito, ya que miles de miles de personas podrían acudir al mismo lugar y a la misma hora, pero solo para ellos realmente podría llegar a significa el espacio donde logran conectarse. Ese lugar “donde solo nosotros conocemos”, es donde habitan las fantasías más profundas, donde la imaginación juega eternamente, donde todo es posible, donde se alimentan las ilusiones. Ese lugar donde se vibra en cada pensamiento y en donde todos los besos se sienten como el primero.
Allí, donde nadie más que ellos bailan la danza que más les gusta, con los mejores acordes; y que con lo único que se cuenta es con la presencia de cada uno, el lugar donde secretamente se encontrarán…
Un lugar que combina el cielo y la tierra; donde la tierra solo se hace presente en el tiempo, el tiempo incalculable que pasa volando y donde nunca nada llegará a ser suficiente…y siempre, siempre se requiere regresar.. Me pregunto, algún día se tendrá la libertad de amar sin tiempo y espacio? A cualquier hora y en cualquier lugar?

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor…aunque la violencia, se practica a plena luz del día. John Lennon.