sábado, 30 de abril de 2011

Si yo fuera hombre....

No soy una joven emancipada plantando cara a un mundo injusto, al contrario, soy una típica mujer que se enfrenta diariamente a las situaciones de un mundo real, pero que como buena mujer ..adora soñar en alto.

Yo no sería el típico hombre que todas las mujeres dicen: “sería un buen puto” o “sería gay”… respuestas que muestra en todo su esplendor kitsch que ataranta.

Yo sería el hombre digno de prevenir la poligamia!!! Si yo fuera hombre, me dedicaría a enamorar a la mujer que realmente amo. Me preocuparía por tratar de entender cada una de las dolencias y preocupaciones femeninas por las que pasa, evitando a todo costo y costa el reflejo de las mismas, en actitudes caprichosas y escenas dramáticas que me volverían loco y me llevarían a volverme ese puto o gay que el resto dice querer ser.

Me esforzaría en aceptar sus defectos, errores y cambios drásticos de humor. Si yo fuera hombre, quisiera tener a una mujer transparente, no quisiera tener a una mujer que lo finge todo: el amor, la voz, uno que otro orgasmo (porque seguro no sería tan malo en la cama), las pruebas, el deseo, las entrevistas, la alegría….me enfocaría en tener una mujer que me permita crecer a su lado, que me haga sentir útil, importante, que me ayude a ser mejor hombre cada día. Ehh, ahí si se me salió lo mujer!

Le llevaría chocolates y dulces todos los días, solo para ver una sonrisa genuina, la sorprendería con una cena romántica y le diría que la “desié” absolutamente toda la semana y que ansiaba terriblemente verla, tenerla y abrazarla. Le tocaría la pierna bajo la mesa y le diría cosas sucias y excitantes que la harían cambiar de color.

Si fuera hombre, le enseñaría todo lo que no sabe… cuidado del carro, porque es falta un “levantón” en un partido de futbol, le explicaría matemáticas, contabilidad y cualquier concepto numérico…ya que seguramente era tan distraída y parlanchina que nunca se interesó ni un poquito en repasar debidamente estos conceptos en la universidad. Como amigo, le enseñaría que no soy responsable de sus problemas y errores, pero si, que soy la persona que la apoyaría y ayudaría a solventar cualquier inconveniente físico, médico, mental, legal..etc que le distorsione el sueño.

Y sobre todo, me especializaría en hacerle ver, sentir y entender que ella tiene un propósito en la vida y que por ningún motivo podría dejarla caer.

No soy un hombre, soy una mujer con exceso de deseos por sentirse cada vez más mujer.

“La necesidad ha hecho emparejar a quienes no pueden existir el uno sin el otro, como son el hombre y la mujer”. Aristoteles

viernes, 29 de abril de 2011

Los Derechos Humanos son para los Humanos Derechos!

Hace poco, las madres de PANDILLEROS encarcelados, realizaron una manifestación, exigiendo los "DERECHOS" de sus hijos.

Acá está la respuesta de una madre ciudadana, hacia la madre que protestaba.. .

DE MADRE A MADRE:

"Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.

Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo que supone económicamente para ti, ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia.

Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc.

Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.

Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.
Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los domingos, porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia.
Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.
Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo.
En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el cementerio.
¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.
Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades (ONGs), que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento. ¡Ni siquiera para decirme cuáles son MIS DERECHOS!

No es de mi autoría. AO